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Sexta práctica en el Instituto Superior Fabián Calle

 

SECUENCIA DIDÁCTICA DE UN TEMA DE UNA UNIDAD

 Instituto Superior Fabián Calle Carrera: Tecnicatura en Comunicación Social (orientación periodismo) Espacio Curricular: Redacción Periodística Curso: 2º año Unidad: 3 Tema: Géneros periodísticos (La nota y la entrevista periodística) Objetivos Específicos1)    Conocer la nota como integradora de otros géneros periodísticos (noticia, crónica, perfil, entrevista, etc)2)    Conocer los sumarios de notas y sumarios de la nota.3)    Conocer la estructura de la nota: entradas, puente, cuerpo o desarrollo y finales. 4)    Conocer las técnicas de la entrevista periodística.Secuencia de unidades de enseñanza aprendizaje1)     La nota y sus elementos.2)     Los sumarios de notas y sumario de la nota.3)     La estructura de la nota.4)     La entrevista periodística. Indicadores de logro1)     Reconoce la nota y sus elementos preponderantes.2)     Reconoce y produce la presentación de los sumarios de notasy el sumario de la nota. 3)     Reconoce y produce textos a partir de la estructura de la nota.4)     Analiza, produce y edita entrevistas periodísticas Conocimientos previos: temas desarrollados en unidades anteriores del programa1)     Fuentes de información periodística2)     La noticia: la noticiabilidad, estructura, noticia simple y noticia compleja 3)     Inserción de declaraciones en los textos periodísticos.4)     La crónica: estructura, tipos de crónicas.5)     Géneros biográficos: perfil y necrológica. Secuencia de módulos previstos: 12 clases
                                            6º Módulo
Objetivos: Que los alumnos interpreten la interacción con el entrevistado como uno de los  procesos fundamentales en la construcción de la entrevista.   
Contenido conceptual: El momento de la conversación.
Contenido procedimental: Desarrollar habilidades para enfrentar  las diferentes situaciones contextuales durante la entrevista.
Contenido actitudinal: Actitud respetuosa hacia los destinatarios, las iniciativas de los otros y las diferencias culturales.
 Actividades para el sexto módulo 
Objetivos: Que los alumnos interpreten el momento de la conversación  como un proceso fundamental dentro de la entrevista.
Actividades de apertura: El docente propone un torbellino de ideas para que los alumnos imaginen qué podría suceder en el diálogo con distintos entrevistados según el contexto. Se anotan las situaciones en la pizarra.
Actividades de desarrollo: Envía el contenido al correo electrónico de los alumnos y profundiza en el contenido a través de experiencias personales y de colegas.
Actividades de cierre: Los alumnos comentan los reportajes que efectuaron a periodistas que se especializan en el género.
Herramientas metodológicas: Texto mediado, guía de actividades
Recursos didácticos: computadora, internet, marcador, pizarrón.
  Géneros periodísticosLa entrevista  El momento de la conversación *”Los entrevistadores son como los actores…” Se puede deducir qué va a pregunta un periodista observando su forma de hablar o su lenguaje corporal (gestos, miradas, movimiento de manos, etc). Muchos entrevistadores tienen su historia ya escrita cuando aparecen en escena.  *Rituales de la conversaciónLa conversación está ritualizada, lo que significa que es una ceremonia abundante en reglas. Es decir, que éstas aseguran generalmente que el participante con más poder social se le permita determinar las libertades y las licencias empleadas por quienes tratan con él.  En el caso de la relación entre el periodista y un entrevistado célebre se rompe esa asimetría. El periodista es dueño de un poder social por delegación (el medio al que pertenece, la opinión pública) frente al cual el poder del entrevistado encuentra una barrera.  *La forma de la entrevistaPara tener muy en cuenta. Los norteamericanos se inclinan en dividir el plan general de la entrevista en dos formas: una es como un embudo y la otra es como un embudo invertido. La entrevista embudo abre con generalidades, con preguntas amplias. Al recibir de entrada preguntas generales el entrevistado puede conocer lo que a él le interesa. En cambio, con el embudo invertido, con preguntas muy precisas, específicas y duras llega luego a terrenos generales. Se corre el riesgo de que el artículo hubiera estado escrito antes de salir de casa, además de asustar al personaje.  Una buena táctica es “el ignorante”, para estar más cerca del lector promedio, que ignora todo o casi todo acerca del entrevistado.  *Por dónde empezarSiempre es ideal comenzar la entrevista con preguntas tranquilas y agradables. Aunque la gente que está muy ocupada prefiere ir al grano. El tiempo de la entrevista lo debe  medir el periodista siempre que sea posible pautarla.  Un dato: el promedio de palabras que tiene cada pregunta ronda las 50 cuando hay cámaras, y baja a las 14 cuando no hay cámaras.  *La fantasía funcionaUna salida original produce una electricidad distinta entre el periodista y su personaje, valoriza cierto tono lúdico del diálogo que puede generar nuevos momentos felices. Es una señal amistosa para el entrevistado y puede pensar que no hará un cuestionario duro. Sin embargo, la fantasía no funciona con todos los entrevistados. Funciona si la fantasía es buena y el interlocutor tiene sentido del humor.  *Encadenando las preguntasLa conversación no necesita tener el orden que luego vamos a darle en el texto. El orden es fundamental en un reportaje político, económico o policial-es decir, en las entrevistas que están más cerca de las secciones calientes-, pero resulta menos importante en las entrevistas “noteras” las que se dirigen a áreas de lectura (Opinión, Cultura, Espectáculos, secciones de servicios).  La diferencia se produce porque las entrevistas “calientes” están más ligadas a lo testimonial, no sólo interesa el personaje sino que contienen un alto valor periodístico: las circunstancias en las que formuló tal declaración, ante qué clase de estímulo lo hizo, sus reacciones, el grado de tensión que mantuvo el diálogo, los silencios, los enojos.  Un diálogo muy interrumpido o con preguntas lanzadas a destiempo lo sacará de tema. Esto no significa que el periodista se aferre al cuestionario rígidamente impidiendo al entrevistado cualquier impresión que se aparte del programa. Al contrario, hay una condición básica y es la libertad.  IMPORTANTE: el periodista debe administrar el caos natural del diálogo, no condicionar en exceso y tener la mente flexible para abordar temas no previstos, no perdiendo de vista, al mismo tiempo, cierto orden.  *No alarguen la preguntaReduzcan la pregunta a la fórmula más corta. Sean concretos. Si la pregunta precisa una explicación o un preámbulo transmítanlo en forma concisa. Las preguntas que tienen más de una parte confunden y son respondidas de forma parcial. *Las preguntas stockExiste un repertorio de preguntas remanidas que le suelen hacer a entrevistados que salen con frecuencia en los medios. Esto produce su hartazgo. Esto nos lleva a la importancia decisiva de conocer e investigar previamente al sujeto (eso nos va a inhibir de preguntarle lo mismo de todo el mundo) y de aclararnos las ideas acerca de qué queremos averiguar.  IMPORTANTE: a veces el entrevistado es noticia y, durante la misma época, lo consultan todos los medios. Habrá información que se comparte con esos medios pero también existe un ancho espacio para diferenciarnos de ellos con preguntas y respuestas diferentes. Eviten, las preguntas que le vienen muy fácilmente a la mente. Elabórenlas, piensen que tipo de respuestas pueden obtener y cuántas de estas preguntas fáciles llevan a una no respuesta. Si es una celebridad concéntrense en el aspecto humano. Esa puede ser la clave de la originalidad.    *Preguntas ingenuasAtreverse a hacer preguntas ingenuas y también elementales: qué, cómo, quién, por qué, cuándo, dónde. Saber menos de lo que uno realmente sabe. Con los entrevistados hay que saber mucho pero dar la impresión de que uno ignora las explicaciones de las cosas. Si uno prepara preguntas inteligentes puede hacer otras que parezcan corresponder a alguien mucho más ignorante. IMPORTANTE: si uno aparece todo el tiempo como sabio deja la charla vacía sin las explicaciones del entrevistado. No teman decir: “No entiendo”, “por favor, puede darme un ejemplo”.  *Ir de pescaUn ejercicio interesante es el siguiente: tomamos ciertas cosas que sabemos del entrevistado, las proyectamos, imaginamos consecuencias y creamos preguntas a partir de eso.  Ejemplo: Un médico famoso debe tener el problema de todos los médicos: no está nunca en su casa, lo llaman a cualquier hora, etc. Encima es reconocido. La entrevista debería explorar los temas personales de ese médico, preguntas relacionadas con su tiempo libre, con su condición de adicto al trabajo, y proyectar las consecuencias que deben tener para su familia.  En síntesis, tener guardada alguna pregunta del Cuestionario Proust dentro del libreto. Una de las cosas que más rinde es preguntarle a un hombre qué es aquello en lo que más cree.  *De cómo sacar conejos de la galeraEl entrevistador conduce la entrevista pero permite cierta dispersión, cierto divague, es un caos administrado por el periodista. Por ejemplo, cuando el reportaje entra en un callejón sin salida, una alternativa es pedirle que le cuente cómo es un día típico en su vida, hasta que se acuesta. Muchas veces una pregunta trivial puede abrir el alma de personaje duro. También se puede preguntar cuestiones privadas como satisface a su familia siendo una persona modelo y teniendo tantos ojos puestos en él. Pregúntenle si sería amigo de sus adversarios. Pregúntenle si siente la obligación de estar todo el tiempo pulcro y afeitado. Pregúntenle cuál de sus experiencias le enseñó más para tener éxito en la vida. En síntesis, jugar con el ego del personaje.  *Cuando el entrevistado no contestaJim Carty, un periodista norteamericano, explica esta situación. Le insiste al entrevistado indicándole que su editor lo enviará de nuevo con la misma pregunta. O le advierte que su silencio dará pie al rumor o a la especulación.  Con los contestadores parcos cierta manera de preguntar no funciona. Por ejemplo, si uno pide que confirme algo, es probable que lo niegue. Pero si se añade otra información a la pregunta, el otro advierte que uno está informado (salvo que nos falle) y no intenta negar algo que le parece que se hizo evidente. Por ejemplo: ¿Por qué invirtió 77 mil dólares en el proyecto zxc? En lugar de preguntar ¿usted invirtió en el proyecto zxc? *Cuidado con los prejuicios del periodistaUna vez al “indio” Solari le preguntaron: ¿Usted qué preferiría, que su hijo fuera ladrón u homosexual? Solari respondió: “Ladrón”. El impacto fue grande, el periodista logró una gran polémica. Pero la pregunta es maliciosa por cuanto contribuye a la estigmatización y a la discriminación social. Además, está llena de trampas ya que confunde un tema cultural (la homosexualidad) con una conducta desviada (robar).   CASO: ustedes en el caso deben tener mucho cuidado con los prejuicios religiosos. En la investigación van a informar, a ser un vehículo para que la gente sepa, a través de ustedes, lo que entonces desconocía.  *El entrevistador maneja el climaNo olvidar nunca. El periodista es el que conduce, el que maneja los climas como un boxeador en el centro del ring. No significa que el temario pueda modificarse o ir hacia otra dirección pero el que crea los momentos más cálidos o beligerantes es el entrevistador. El personaje nunca nos puede dirigir la nota con acotaciones sobre qué deberíamos preguntar o de qué quiere hablar libremente y evadir lo que nos interesa.  *Hacerlo hablar en lugar de contestar preguntasEse es el objetivo. Si el personaje se dedica a construir sus respuestas cuidadosamente (cosa que hacen los más experimentados) la calidez, el atractivo y la espontaneidad se pierden. Se debe quebrar ese discurso monolítico, proponer el diálogo antes que un juego de pregunta-respuesta. Aguzar la sensibilidad para descubrir cuál es la estrategia más apropiada con cada entrevistado, aun cuando podamos fracasar. Puede que no sea conveniente ser familiar de entrada, sino un poco formal. Con ello se suaviza la sensación de ser invadido y poner a la defensiva al personaje. En el primer tramo hay que ser discreto en las expresiones y pensar que nuestro rol no es hablar mucho sino pensar.  *Dar una imagen confiableBarbara Walters, una de las estrellas de la entrevista televisiva en Estados Unidos, afirma que hasta que el entrevistado no se sienta cómodo con el periodista es probable que esté dispuestos a no confesarle nada. Pero es una verdad a medias. A veces, aunque no esté en su ánimo, quiere o necesita hablar. Aunque es cierto que aun en esos casos conviene no ofrecerle el perfil de un enemigo. Pero no hay duda que en el 80 por ciento de los casos, el clima de encuentro es prioritario para una buena entrevista. Tener el manejo del clima no significa utilizar cualquier recurso. Truman Capote comenzó contándole a Marlon Brando sus propias intimidades y logró finalmente que Brando le confesara el drama de su madre alcohólica. Esto no cumple con la ética periodística. De todos modos, volvemos a recomendar su “A sangre fría”, una larga entrevista con dos alucinantes criminales que masacraron a una familia, como un modelo del género.  *No se puede ser amigo del entrevistadoCuando se entrevista a un amigo no hay distancia crítica. El editor debe impedir que esto se produzca, a menos que el periodista sea la única forma de llegar a esa fuente. Murray Fischer, quien durante 12 años fue editor de Play Boy, sostiene que es fácil terminar inducido a sentirse amigo, protector, indulgente, lo que puede arruinar la entrevista.  *Nunca olviden quien es la estrella de la entrevistaCuando el periodista sufre de incontinencia verbal el resultado es pésimo. El lector no podrá saber quién es ni qué piensa realmente el entrevistado. Otra tentación a la que sucumben algunos entrevistadores es la de impresionar con sus preguntas, en el sentido de querer demostrar a sus interlocutores que son ingeniosos. Esto sucede en el transcurso del diálogo o cuando se edita la entrevista y se inventan preguntas ingeniosas.  Las cinco “W” (qué, quién, cuándo, dónde y por qué) son la mejor herramienta y se debe utilizar reiteradamente en cada entrevista. En la edición se pueden reemplazar por una frase mejor construida.  *Un mandato del periodismo: no interrumpirHay que evitar interrumpir al entrevistado hasta que tengamos la sensación de que ha concluido su idea. La interrupción que produce la pregunta puede cambiar la dirección de su pensamiento. Muchas veces pensamos que el personaje se va por las ramas cuando está buscando un atajo para llegar a una respuesta más compleja y precisa. Una situación en la que interrumpimos demasiado al personaje concluye en convertirse en lo más alejado del diálogo. Nuestra tarea reside en escuchar atenta y pacientemente. Existe una excepción, cuando el entrevistado es insufrible y habla sin frenos y sin pausas.   *Escuchar mucho no quiere decir hacerlo pasivamenteNadie puede mantener una conversación extraordinario con un sujeto pasivo. Cuando hay brillantes oradores la nota sale bien pero nada tiene que ver con el género de la entrevista. No hay confrontación, no hay hipótesis del periodista, no hay puntos de vista propios, no hay un tema que se quiera explorar ni cosas que el periodista supuso que los lectores desearían preguntar.   *¿Podemos reproducir cualquier declaración?¿Cómo hacemos si las declaraciones polémicas no fueron hechas en circunstancias normales? Por ejemplo, el entrevistado estaba borracho o bajo una crisis de nervios. Lo que dijo vale, pero si notamos que no estaba en sus cabales resulta ético pedirle que confirme sus declaraciones, aunque perdamos una primicia.  *La entrevista según el sexoSegún algunos estudios los entrevistadores varones obtienen menos respuestas que las mujeres (sobre todo por parte de entrevistados varones). El sexo del entrevistador puede establecer una diferencia, puede agregar encanto o sospecha a la entrevista.   *Los que no quieren Al parecer no hay entrevista imposible. Bob Woodward y Carl Bernstein, los célebres periodistas del Caso Watergate publicado en el The Washington Post, recuerdan que la gente que visitaban los echaba sin abrirles la puerta. Woodward decía a sus consultados que era afiliado republicano, y Bernstein, que sentía antipatía por los dos partidos. El entrevistador es como un jugador de ajedrez: no mueve una pieza sin un propósito o un plan. Cuando uno comienza a hacer preguntas, la otra persona inmediatamente piensa: ¿Por qué él quiere saber eso? A menos que se vea claro el propósito, se resistirá a hablar o decidirá si es oportuno hablarle de esos problemas.  *No someter el texto al control del entrevistadoEs habitual que cualquier personaje o institución quiera controlar su imagen ante la sociedad pidiéndole una copia del texto final de la entrevista. En el momento que concluye la entrevista y se dieron todas las respuestas, el material pertenece al periodista que tuvo la aceptación de la otra persona para efectuarla. A lo sumo, sólo puede acceder a aclarar algún punto en reunión o telefónicamente pero nunca entregar el material. Un caso excepcional era el de Ernesto Sábato que exigía el material original como modo de conceder el reportaje. En todo caso, cuando se trata de una figura de peso esta exigencia, se consensuará con el editor, aunque no es lo correcto ni corresponde a la ética de la profesión.  *Guía de actividades1) Busquen 2 entrevistas en internet y analicen qué momentos de la entrevista se cumplieron a pesar de estar ya editada. 2) Comentar en grupo la entrevista realizada a los periodistas especializados en el género. Luego señalar qué momentos de la entrevista, explicados en clase, se produjeron. ¿Pueden agregar otros?   
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1 comentario

Prof. Martín Elgueta -

Al leer la propuesta me quedan una serie de preguntas pendientes:
¿Cuál es la fuente del texto propuesto?... ¿Es de propia autoría?... ¿Es el resultado del intercambio mantenido por correo electrónico con los estudiantes iniciado a modo de lluvia de ideas?... ¿cuál es el lugar de este texto en la propuesta?...
Quedamos con un texto sumamente interesante... Pero no queda claro cuál es el lugar que ocupa el mismo en la propuesta: ¿es un texto propuesto a la lectura?, ¿es el producto de la actividad propuesta a los estudiantes?...
Preguntas que tampoco se responden en la memoria ofrecida...
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